Incrementamos la capacidad instalada y la productividad de sus instalaciones productivas mediante ingeniería aplicada.
La competitividad industrial requiere instalaciones diseñadas para minimizar traslados innecesarios, pérdidas energéticas y tiempos muertos entre estaciones de trabajo.
Analizamos sus flujos de materiales e información para rediseñar líneas de producción, dimensionar adecuadamente naves de almacenamiento y calcular los requerimientos de servicios auxiliares (vapor, aire comprimido, refrigeración y energía eléctrica).
Metodologías analíticas que generan mejoras medibles en sus indicadores operativos.
Optimización de la disposición espacial de maquinaria, almacenes de materias primas y áreas de producto terminado para reducir distancias de transporte interno.
Auditoría de consumos eléctricos y térmicos, dimensionamiento de transformadores y corrección del factor de potencia para reducir costos tarifarios.
Diseño de sistemas de estanterías industriales (racks selectivos, drive-in), rutas de montacargas y zonas de consolidación de carga en centros logísticos.